nosotros
De algún modo, con el tiempo eso se transformó en un anhelo, y después en una idea: ¿y si hacemos vino? Y así empezamos, con las ganas y el objetivo de hacer el vino que a nosotros nos gusta tomar.
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De algún modo, con el tiempo eso se transformó en un anhelo, y después en una idea: ¿y si hacemos vino? Y así empezamos, con las ganas y el objetivo de hacer el vino que a nosotros nos gusta tomar.
Experiencia “La llamada de la mulánima”
Lo primero que se escucha de la Mulánima es su llamado.
De algún modo, con el tiempo eso se transformó en un anhelo, y después en una idea: ¿y si hacemos vino? Y así empezamos, con las ganas y el objetivo de hacer el vino que a nosotros nos gusta tomar.
- Elemento de lista nº1
- Elemento de lista nº2
- Elemento de lista nº3
Experiencia “La llamada de la mulánima”
Lo primero que se escucha de la Mulánima es su llamado.
De algún modo, con el tiempo eso se transformó en un anhelo, y después en una idea: ¿y si hacemos vino? Y así empezamos, con las ganas y el objetivo de hacer el vino que a nosotros nos gusta tomar.
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La mulánima
Las puertas y ventanas de las casas del pueblo permanecen cerradas en esta noche de sombras largas. Algo se intuye. La luna se esconde entre las nubes.
Un grito rompe el silencio: el llanto desconsolado de una mujer. Su cuerpo se transforma y sale de lo profundo del monte convertida en una combinación de mula y mujer, arrastrando pesadas cadenas con sus patas huesudas.
La mulánima
Las puertas y ventanas de las casas del pueblo permanecen cerradas en esta noche de sombras largas. Algo se intuye. La luna se esconde entre las nubes.
Un grito rompe el silencio: el llanto desconsolado de una mujer. Su cuerpo se transforma y sale de lo profundo del monte convertida en una combinación de mula y mujer, arrastrando pesadas cadenas con sus patas huesudas.
Así atraviesa el pueblo la Mulánima, condenada para siempre por sus relaciones prohibidas,
buscando una nueva víctima que caiga en la tentación de mirar directo a sus ojos irresistibles.